Capítulo 209.
El silencio era profundo, solo se escuchaba el frecuente sonido de los grillos y de las ramas que se quebraban debajo de los pies de ambos, ella tenía ambos brazos cruzados por su pequeño torso, no lo miraba, solo por el rabillo del ojo, intentaba caminar rápido, pero no era fácil hacerlo. Dominick sí la miraba, sin demasiada discreción, sentía sus ojos clavados ante cada uno de sus pasos, y por un segundo pensó en Derek.
El recuerdo de Derek la enloqueció de un terror que se reflejó en sus ojo