Mundo ficciónIniciar sesiónDerek elevó el cuchillo con frenesí, clavándolo en el abdomen de Adalia, quien se encontraba dormida.
Aquellos ojos azules se abrieron con la brusquedad de mil demonios, un horrendo grito se desprendió de sus labios, observó la mancha de sangre que empezó a crecer en su ropa, un alarido todavía más fuerte salió de sus labios cuando un segundo impacto del cuchillo fue a parar sobre su abdomen, y luego tres, luego cuatro, lue







