Mundo ficciónIniciar sesiónÉl había llegado enojado de la empresa, la expresión en su rostro lo delataba, sus constantes peticiones de afecto por parte de Adalia también lo hacían, necesitaba sentir sus brazos rodeándolo, sus labios conectándose con los suyos, sentir ambas piel rozándose, aquello lo había calmado por un par de segundos, pero los pensamientos no se rendirían tan fácilmente aquel día. “Eres estéril y jamás podrás darle un hijo”, una y otra, y otra vez se repetía en su cabeza, no era capaz de frenarlos. N







