Mundo ficciónIniciar sesiónNinguno de los dos sabía que decir, cosa que era bastante irónica si se tomaba en cuenta los discursos tan convencedores que ambos daban a sus empleados, aunque esto era distinto, muy distinto de hecho. No era lo mismo dar un discurso en la empresa que enfrentar cara a cara a los demonios de ambos.
Matthew y Derek se encontraban cara a cara el uno del otro, Derek con las piernas cruzadas y una taza con té en una mano y su padre solo observando hacia un punto vac&ia







