Capítulo 125.

En su pecho se esparció un fuerte dolor, sintió sus pulmones apretujados, su corazón roto de manera literal, sus ojos se dilataron como si buscaban salir, su boca se abrió el dolor, luego su espalda se arqueó, y no logró pronunciar nada más que jadeos intermitentes, pero, de alguna forma que ni ella misma era capaz de comprender, el odio y la furia de los recuerdos, consiguieron darle la fuerza que necesitaba para no dejarse vencer por el dolor

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Maribel Limachi Laimewey ya dispara y acierta .. me consume la desesperación
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