El drama en la corte alcanzó su apogeo cuando el fiscal principal, guiado por la estrategia meticulosa de Alana Torres, se preparó para presentar la prueba clave: la etiqueta del lavado de dinero.
La sala se llenó de un silencio expectante.
La acción del fiscal fue metódica. Primero, utilizó el testimonio del Dr. Elías Vogt para establecer el marco temporal del soborno. Luego, presentó una cronología de la cuenta de Arcadia Health Solutions en Malta, que mostraba la transferencia de 200 millones de dólares. "Ahora, la prueba de la intención," declaró el fiscal con voz fuerte.
Se proyectó en las pantallas gigantes la captura de pantalla obtenida por Óscar Vega. La imagen era un extracto seco, técnico, de un sistema contable interno, pero una línea estaba resaltada en rojo. El código era inconfundible: 'COMMISSION_SUCCESS_DG_APPROVAL'. El poder del lenguaje burocrático se convirtió en una condena.
El fiscal se dirigió al jurado: "Señoras y Señores del Jurado, esta es la firma, el recibo