Vega navegó por el sistema con una precisión quirúrgica, siguiendo los flujos financieros que Alana había mapeado previamente. El rastro del dinero terminaba en una gigantesca cuenta de "Gastos Operacionales Diversos". El drama se centró en la base de datos de contabilidad interna, donde las transacciones se etiquetaban para la auditoría interna de VACCUS. Este era el lugar de la traición final.
Alana, mordiéndose el labio, monitoreaba la red de defensa de VACCUS, esperando ver la respuesta de