Ikaika llegó muerta de cansancio a su apartamento, tiró sus cosas a un lado y fue directamente a la cama, sus ojos se le cerraban por el camino. No durmió en el avión por el coraje que tenía con Jaaziel, pero recordar su cara de frustración la hizo ponerse de mejor humor. Ese hombre no sabe con quién se había metido. Ella podría estar muriendo por dentro y nunca daría su brazo a torcer.
Se quedó dormida recordando la noche que había pasado, no podía negar que ese hombre era el mejor amante que