27. Nervios de amor
Ikaika cierra sus ojos al sentir su aroma. Ese hombre la pone tan nerviosa pero debe tomar el control del asunto.
—Aléjate Jaaziel. —pide tratando que su voz se escuche contundente.
—¿Y si no quiero? —Jaaziel sonríe al sentirla estremecer por su cercanía. No todo estaba perdido, ella aún lo ama.
—No me hagas odiarte más.—Jaaziel va a decir algo pero en ese momento el niño comienza a llorar y Jaaziel se aleja para que Ikaika vaya a ver al niño.
—Ya mi amor, mamá está aquí.—dice tom