88. Conozco esa cabaña
George tenía un plan, no demasiado sólido, pero un plan a fin de cuentas. Se había dado cuenta que la fuerza no le sirvió de nada para doblegar a Margareth, algo que debía admitir le había sorprendido, pues ya no era la chica asustadiza de hace unos años.
Debía reconocer que cuando Barbara lo contactó por primera vez no le interesó su propuesta, no tenía intención ni motivos para llegar a lastimar a Margareth, mucho menos después de lo que le había hecho, pero en el momento en que le dijo la su