87. Te voy a encontrar
Daniel acababa de despertar en una cama que no era la suya. El pequeño no sabía dónde estaba ni porque su mamá no se encontraba con él.
Sus ojitos no demoraron en enrojecerse mientras estaban fijos en el hombre que ya había visto tantas veces antes, pero que no era Nate y que tampoco le agradaba demasiado.
—Nani, quelo a nani, papi Nate.
Alexis al escuchar el nombre del malnacido de Montgomery sintió que la sangre le comenzaba a arder porque al parecer el hijo de puta había conseguido embols