Mundo ficciónIniciar sesiónCuando la vio entrar a la camioneta tirando de la mano de un hombre tan pálido que no hubiera podido adivinar el color original de su piel al primer intento, un alivio profundo y absoluto lo recorrió de pies a cabeza, aun a sabiendas de que era demasiado pronto para cantar victoria. En ese momento las puertas se cerraron tras ellos y Amshel arranco negándose a desperdiciar ni un precioso segundo.
Sin perder tiempo el paramédico de Roxanne, Walter, se inclin&oa






