Mundo ficciónIniciar sesiónLa ira de Diana no pareció conocer límites cuando se enteró de que aún estando en el cuartel general nadie les había informado ni a ella ni a Pamela que Robert había hecho una cacería en la mansión apenas llegar Layla.
Ella era una tonta por no preverlo desde un principio, pero estaba tan ocupada lidiando con la sobreprotección de Pamela y Amshel por la herida de bala que había recibido durante la misión que olvidó por completo las consecuencias que la misión del día anterior tendrían







