Cap.112

Layla contuvo el aliento desde su lugar en su silla de ruedas durante el tiempo que le tomo al juez sentarse en su asiento y que todos siguieran su ejemplo. Se sentía ansiosa, completamente nerviosa y al borde del pánico, pero se obligó a mantener la compostura. Ese era el momento que tanto había estado esperando, y por algún motivo, el que se estuviera volviendo real ante sus ojos era una imagen difícil de procesar. Y por alguna tonta y absurda raz&o

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