No es que no le creyera a Marcos cuando me dijo que Julián había dejado el palacio y que no había sido visto desde la mañana, pero aun así tenía que husmear un poco para estar segura. Necesitaba hablar con él tan urgentemente que no podía simplemente sentarme y esperar a que regresara.
Le pregunté a algunas de las sirvientas y a los guardias más amigables pero todos tenían la misma historia más o menos. Nadie había visto a Julián ni a su Beta Brian desde la mañana en que Julián y yo hablamos