—No puedo creer que alguien te haya hecho algo así. No sé si es demencial o... infantil.
A media mañana Sofi recibió la visita de Kun. Bebían café en la terraza.
—Pero me veo bien, ¿no?
—Sí, tú siempre te ves bien, ese no es el punto. Esto debe ser el trabajo de una mujer, alguna arpía envidiosa de telenovela.
—No conozco a nadie así, ¿quién será?
Andy llegó vistiendo ropa deportiva. Estrechó la mano de Kun en un saludo amistoso.
—Iré al club con los chicos, necesito botar energías.
—Diviértet