—Ya estoy preparado por si tu padre intenta matarme —dijo Vlad, inhalando y exhalando profundamente.
Él y Sam acababan de regresar al país y ya estaban en la casa de la abuela, para su cumpleaños. Sería uno muy diferente para Vlad. Ahora no era un don nadie como la primera vez, ahora tenía un pasado oscuro con el que lidiaría por siempre.
—Papá no hará eso, es un hombre pacífico. Además, ya está enterado de lo ocurrido, no tiene nada contra ti.
—Entre tu optimismo y mi pesimismo supongo que