Katya entró el baño y se encerró en uno de los cubículos. Ella estaba temblando, sus piernas le fallaban a cada instante y sus brazos ni siquiera podían sostener un vaso con agua. El alcohol había abandonado su cuerpo hacía rato y su cabeza daba vueltas, parecía que en cualquier momento vomitaría y sentía su corazón desgarrarse con cada segundo.
La había cagado, sin duda alguna. Katya había arruinado todo, ¿y por qué? Por simple curiosidad, pues nadie le había dicho que investigara sobre la mue