89. El nacimiento
Hellen fue llevada a la sala de parto con el corazón latiendo a un ritmo acelerado, con una mezcla de nerviosismo y emoción invadiendo su ser. Sabía que este era el momento que lo cambiaría todo. Al recostarse en la camilla, la blancura de la sala y el brillo de las luces sobre ella le daban una sensación de irrealidad, como si estuviera flotando en una dimensión paralela. Los médicos y enfermeras se movían a su alrededor con profesionalismo, preparando todo para la cesárea programada. La atmós