73. La recepción
Cuando los labios de Hadriel rozaron los suyos, Hellen sintió un leve estremecimiento recorrer su cuerpo, como si una corriente suave y cálida se deslizara por cada rincón de su ser. Aunque fue un beso breve, un gesto fugaz parte del protocolo de la boda, para ella significó mucho más. El ligero peso de sus labios sobre los de ella fue delicado, casi etéreo, pero dejó una impresión profunda, como un acto sencillo, pero memorable al contacto.
El mundo alrededor pareció desvanecerse en ese instan