44. El viaje
El sol se filtraba a través de los imponentes ventanales de la espaciosa oficina ejecutiva, pintando cálidas pinceladas de luz sobre los muebles de diseño y las paredes adornadas con obras de arte contemporáneo. El aroma del café recién hecho llenaba el aire, mezclándose con la emoción y la tensión que flotaba en el despacho, debido a lo que había pasado algunos días con Arthur y Dylan, que de nuevo se mantenían al margen, sin provocar inconvenientes. Jareth mejoraba en el hospital, mientras es