—Mi madre me sorprende. Apenas puedo creer que no te haya apoyado con eso y de paso pensar que fue tu culpa.
—Tampoco sé que pasa por su mente. Creí que me apoyaría, ¡Él me pegó!
Sarah mira las marcas en mi cuello y hace una mueca triste. Acaricia la zona afectada y veo que comienza a llorar.
—Nadie merece esto Tania. Si fue o no fue tu culpa eso no es justificación para golpearte ni herirte. Sé que solo hiciste lo correcto.
—Me humilló delante de Mildred, Lila y Damián. Lila aún no puede s