Alexey se detiene frente a la puerta de la que ahora es su habitación y duda en abrirla, no sabe cómo va a reaccionar Tania cuando vea lo que quiere mostrarle, solo rezará para que lo tome bien.
—¿Puedes ser completamente honesta cuando lo veas?
—¿Muy, muy honesta?
—De preferencia.
—Muy bien, lo haré.
Alexey abre la puerta y le pide a Tania que entre. Ella lo hace y al igual que en el recibidor, la decoración es preciosa, su habitación está llena de pequeños cuadros que seguramente el pintó