UNA CUESTIÓN DE CONFIANZA.
- Es su palabra contra la suya, Alteza – aclaró otro miembro de la Corte – Entonces escucharemos ambas versiones ya que lo poco que tenemos son las breves imágenes y algunas fotografías tomadas por la propia cámara del señor Durand, donde queda muy claro. que Su Alteza conducía el automóvil en el momento del accidente.
- Aún no he terminado – aclaró Donatello.
- ¿No? – No pude contener mi tono burlón, curioso por saber cuál sería su próxima mentira.
- ¡No! – continuó