Nuestros cuerpos se encontraron cuando Lucca apretó el botón para cerrar la puerta, tomando a Odette para sí en un apasionado beso. Las manos de Catriel terminaron en mi cintura, pero mirarlo así, con el carmín en los labios, era demasiado gracioso.
- ¿Le gustaría probar mi pintalabios, Alteza? - se burló. - ¿Mientras bebo tu veneno?
me puse seria, mirándolo fijamente:
- Catriel, sólo te pido una cosa -dije, apoyando las manos en sus hombros-. - Respeta el compromiso que hiciste conmigo. No te