- Esperaré a que mis padres asimilen la propuesta de matrimonio de Catriel -explicó Lucca-.
- Lo asimilarán mucho más fácilmente que los tuyos, estoy segura. - Catriel asustó aún más a Odette. - Eso no significa que no intente intervenir a tu favor, Odette.
-¡Gracias, Alteza! - dijo, inclinándose torpemente.
Catriel se rió:
- Ya que sales con mi hermano, no tienes por qué hacer esto, Odette.
- Lo siento, Alteza. - Ella volvió a inclinarse y luego se llevó la mano a la cara, avergonzada.
- Pensé