El duque bebió jugo, burlonamente.
- Catriel, me gustaría saber cuándo podemos programar la decisión sobre tu condición de rey. - Le preguntó.
- ¡Cuando quieras! No temo la decisión del Tribunal, aunque sé que hará todo lo posible para perjudicarme y ocupar mi lugar.
- Pero ahí estoy yo – mencionó Lucca – ¿Qué piensas de mí? Después de todo, si Catriel se queda fuera, conseguiré la corona.
- No si también es declarado culpable de mantener a la niña en una prisión privada. – advirtió el duque.
P