LUZ DE LAS VELAS
Pero Anna Julia ni siquiera se movía con la fuerza de mis pies, manteniendo su mano firmemente en mi garganta, intentando hacerme caer, aunque yo me agarraba a la barandilla, intentando pegar mis piernas a su cuerpo.
Una mano me sujetó firmemente del brazo mientras Anna Julia caía violentamente al suelo. Era Catriel, viniendo a ayudarme, sin que yo pudiera siquiera llamarlo, apareciendo en el momento exacto que lo necesitaba.
Sentí lágrimas correr por mis mejillas mientras mi m