Sin pensar en lo que estoy haciendo o lo que pueda pasar, camino hasta el pasillo de habitaciones, busco cuál podría ser la de ella. Así que camino empujando cada puerta que se me atraviese en el trayecto, pero solo en una hay ruido.
—¿Sí?— responden cuando toco y empujo la puerta, el corazón me late con fuerza y desbocado al escuchar que ella ha contestado, ella es, ella está detrás de esta puerta de madera.
La única barrera que nos separa es esta m*****a puerta que sinceramente quiero derrib