HANNAH
Como era de esperarse, cuando llegó a casa veo el Cadillac de Leo estacionado en la acera. Las piernas me tiemblan y el corazón me importa a latir con fuerza, tanto que siento una presión en el pecho y duele. Camino hacia la puerta sintiendo que en cualquier momento Leo va a parecer para raptarme y obligarme a a hablar con él. Abro la puerta y lo primero que me encuentro a mis padres en la sala de estar, en el sillón central ellos dos se están abrazando. Con tanto amor los dos se abrazan