Regreso a casa con el corazón roto y muy adolorido. Me duele saber que mi mejor amigo me odia y que no quiere saber nada de mí, pero lo que más me duele es que ahora solo soy yo y que esos tres amigos que en algún momento jugueteaban en esta enorme casa. Aquí jugabamos, pasamos los días corriendo y gritando cosas sin sentido, pero éramos felices y éramos amigos, que es lo que importa. Ahora estoy en el jardín, el lugar donde casi siempre estabamos, estoy aquí sintiéndome la mujer más sola del m