Mundo de ficçãoIniciar sessão— Cálmate, Alessia — la penetrante voz de él hizo que Antonella volviera a la realidad. Estaba tirada cerca del sofá y su cabeza giraba tan rápido que se sentía como si estuviera en una enorme montaña rusa. Sintió un líquido correr por su frente, y solo al tocar la herida con los dedos se dio cuenta de que era sangre.
¡Maldita sea! Su cabeza latía con fuerza, y no podía levantarse.
Sinti&oacu







