Mundo de ficçãoIniciar sessãoCarlota sonrió, sin dejar de mirar a Antonela a los ojos. Demostró toda su satisfacción por aquel descubrimiento.
Antonela debería haber tenido un poco más de cuidado. ¿Cómo pudo olvidar que Carlota vivía allí y que podría estar al acecho, esperando una oportunidad para hacerla caer en su trampa?
La rabia surgió como una dulce sorpresa. Al menos eso impedía que Antonela sintiera miedo de Carlota







