Mundo de ficçãoIniciar sessãoAntonela se quedó sentada al borde de la cama con la lámpara de noche a media luz mientras el día se vaciaba afuera. La noticia de su matrimonio con el millonario de la ciudad se había extendido y su reputación se deshizo como el agua sostenida por las propias manos. Todos la veían con malos ojos.
Antonela odiaba la sensación de convertirse en la villana de su propia historia. Odiaba también tener que estar en esa casa bajo el mis







