Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Ese matrimonio es una farsa? – la voz resonó justo detrás de él, cuando Benjamim ya entraba en el coche listo para ir a trabajar.
Benjamim detuvo todo lo que estaba haciendo y, al darse la vuelta, miró a Carlota a los ojos. Había una fina capa de sudor en su rostro, como si hubiera corrido una maratón. Estaba jadeando, como si tuviera urgencia por descubrir si lo que había dicho era verdad.
— No tengo tiempo para conversar ahora, me voy a trabajar – él giró sobre sus talones y metió el cuerpo dentro del coche.
Cuando estaba listo para cerrar la puerta, ella lo interceptó.
— No te vas a ir sin antes responder mi pregunta – ella lo miró, dispuesta a no rendirse – ¿Vi a Antonela salir de la habitación de huéspedes? ¿Por qué no durmió contigo esta noche?
Para quien alegaba esta







