Antonela se apartó de Benjamín cuando se dio cuenta del efecto que el cuerpo de él causaba en el suyo. Se secó el rostro, soltó los brazos a los lados del cuerpo y llenó sus pulmones de aire. Su mente divagó hacia Adam y el miedo casi le impidió salir del hospital. Temía que aquellos fueran sus últimos momentos con su hijo.
Salieron del hospital en silencio, con Benjamín caminando a su lado, atento a cada movimiento, cuando Antonela lo sujetó por el brazo y le impidió seguir.
— ¿Podemos ir por