Fred avanzaba en dirección a Carlota para sacarla de allí, cuando Benjamín levantó la mano, indicando que se detuviera. Era demasiado tarde. Carlota había arrojado la bomba en su regazo, era imposible evitar la explosión.
Benjamín se rascó la mejilla pálida, aún sintiéndose somnoliento. Luego pensó en lo que le diría y se contuvo para no expresar lo que pensaba de todo aquello. Era como si Dante supiera de toda la situación y la usara para que Benjamín dependiera de él y del maldito gobierno pa