Mundo ficciónIniciar sesiónMordiéndome la esquina del labio, miré a Jacob durmiendo plácidamente en mi sofá, su respiración acompasada hacía subir y bajar su pecho, sus labios rosados dejaban escapar pequeñas ráfagas de aliento y su rostro se veía sereno. No podía dejar de mirarlo, Jacob era dolorosamente atractivo, un deleite para la vista y un absoluto placer al tacto. Su tentadora piel color crema, con pequeños puntitos claros esparcidos en sus pectorales y abdomen, me invitaban a adorarla con besos, a deleitarme en







