Mundo ficciónIniciar sesiónMe uní a él en la mesa, ubicada cerca de los grandes ventanales que daban a la avenida. Las cortinas estaban abiertas, de modo que podíamos ver el cielo nocturno y las pequeñas luces de los edificios cercanos centellando.
—Bien, es hora de ver qué tan buena cocinera eres. —Me guiñó un ojo de esa forma seductora tan suya y alcanzó el tenedor. Lo miré atenta mientras tomaba una pequeña cantidad y se la llevaba a la boca, saboreándola lentamente—. Umm, está realmente buena —dijo con un g







