La furia de Harry era evidente cuando no paraba de gritar mi nombre y golpear la puerta de mi departamento. Sus voces resonaban en el pasillo y los golpes resonaban en mis oídos, mientras los vecinos empezaban a quejarse por el alboroto.
— ¡Abre ahora mismo, Alicia! — Grita Harry, golpeando la puerta con fuerza.
— ¡Lárgate o llamaré a la policía! — Respondí con voz firme, manteniendo la calma a pesar de la situación tensa.
— ¡Alicia! ¡Alicia! — Continúa gritando Harry, aumentando la intensidad