Alicia, a pesar de todas las cosas que había leído acerca del famoso internado Lago Negro, no deseaba en absoluto pasar un año reclusa en ese lugar. Imaginaba las paredes altas y misteriosas del internado rodeadas de densos bosques, creando una atmósfera sombría y misteriosa que le hacía estremecer.
Esta joven tenía un cabello castaño claro, largo y sedoso, que caía en cascada hasta la altura de su cintura. Sus ojos eran un espectáculo en sí mismos, de un intenso color café claro con destellos