Adam llega más temprano a la universidad aquel día, con la intención de esperar a Samantha.
—Esa niña rara es una irresponsable. Y pensar que casi le creo cuando me dijo que estaba pasando por un momento difícil. ¡Difícil es el tener que lidiar con ella! Ah, pero me va a oír —espeta molesto.
Adam la vislumbra caminar en medio del campus, entonces corre en su dirección y la intercepta.
—¡Buenos días, Samy! —exclama con sarcasmo. Se cruza de brazos y se lame los labios, como si esperara una expli