Dylan y Legna conversan por un largo rato debajo de la luna y un cielo lleno de estrellas. De vez en cuando discuten por cualquier tontería, pero terminan riendo y jugueteando. Esto último se manifiesta con palmadas, toques sutiles y pellizcos, que usan como excusa para poder tocar al otro.
Horas más tarde, Dylan se encuentra frente al baño a la espera de que la pelirroja salga de la habitación que él va a ocupar.
—Toma. —Legna le pasa una toalla, un cepillo de dientes y un pantalón de piyama q