Jesse sonrió ante los recuerdos de su infancia, ese brillo en sus ojos no pasó desapercibido para nadie y después de algunos minutos fue que regresó a la realidad.
— Fue por Alexa, quizás no lo saben pero ella antes de tener el cuerpo que tiene hoy en día fue una niña rellenita preciosa. Sus mejillas parecían duraznos maduros y su sonrisa era capaz de iluminar el día más oscuro, bueno, algo que amaba era el pastel de chocolate que su madre hacía y me prometí algún día que iba a lograr preparar