La espera se me hizo tan larga que de repente grité que aceptaba y en ese momento Jesse me decía que había recuperado mi herencia a la que consideraba más que perdida.
— Pero de qué estás hablando — él se mostró sonrojado y sorprendido — ¿Acaso pensaste que yo te estaba pidiendo…?
Toc, toc, toc; la puerta fue tocada en el momento exacto para evitar esta situación tan incómoda, me levanté y al abrir miré que Gabrielle se encontraba un poco ansiosa.
— Necesitamos que prepares algo especial, el cr