Me duche y luego me fui donde Alexa, dormía profundamente entonces tuve el cuidado de no despertarla. Al día siguiente que me desperté ella aún estaba dormida, fui cuidadoso y lo primero que hice fue cortar un alcatraz en la parte trasera de la casa.
— Buenos días, cariño — Alexa venía bajando las gradas mientras frotaba sus ojos — estás hermosa, mis ojos se quedaron ciegos al ver tanta belleza.
— Buenos días, Jesse — ella se puso a reír — eres un meloso de primera categoría, con esas labias