Hicimos el huerto y por un extraño motivo tuve un antojo peculiar, la tierra de repente se me hacía deliciosa y aunque no era la que venía abonada quería comerla.
— Alexa — Jesse me miró fijamente — ¿Qué sucede? Parece que has ido a un viaje cósmico o algo por el estilo, si te encuentras cansada ve a sentarte y yo acabo esto.
— No estoy cansada pero creo que te voy a tomar la palabra — me levanté y sacudí mis manos — iré preparando la cena con la nana Eveline.
Me fui a la cocina ya que no qu