Las cosas comenzaron a mejorar un poco en la vida de la nana Eveline, su nieto y el señor que era jardinero. La casa ahora tenía un poco más de vida ya que los dos primeros mencionados se habían mudado con nosotros ya que la casa que alquilaban era bastante austera e incluso carecía de algunas cosas que se necesitaban, siendo calefacción una de ellas.
— Nana Eveline — tomé mi bolso — ya nos vamos a comprar las semillas, cualquier cosa nos llama al celular; la leche de Lena se encuentra en el mi