Capítulo 13: Sin bajar la mirada.
El frío viento golpeaba los ventanales de aquella enorme habitación que en penumbras se encontraba, invitando a la peor imaginación a emerger desde una mente perturbada. El silencio se hacía presente en cada recoveco de aquellas desoladas tierras a las que nunca habría querido regresar. Las lágrimas emergían desde sus ojos grises, derramándose sin control mientras aquel nudo doloroso le estrujaba la garganta, y los poderosos brazos de aquel Alfa la aferraban a su enorme cuerpo pegándola contra