—Quiero que preparen uno de los baños principales para el uso exclusivo de la mujer que he traído, tambien, preparen un desayuno abundante y asegúrense de que lo tome —
—Si señor —
Aquella mañana era diferente en la vieja mansión Fenrir. La servidumbre cuchicheaba por lo bajo, mientras la expectativa se mantenía en medio de a gran incertidumbre que todos estaban sintiendo.
Había una humana, y, se decía, estaba embarazada.
Los murmullos no se habían hecho esperar, y rápidamente una serie de rumo